EL «MÁRTIR DE LA NO REELECCIÓN» A CLXXXVII AÑOS DE SU NACIMIENTO.

Spread the love

La mañana de este martes 22 de octubre del 2019, se cumplieron 187 años del natalicio de un benemérito jalisciense que no tiene una sola efigie, busto o estatua en Jalisco.

Nacido en Teocuitatlán de Corona, Jalisco, el 22 de octubre de 1832; José María Donato Guerra Orozco, General de División considerado un hombre «sin tacha ni miedo». Este destacado jalisciense participó en una de las etapas más complicadas de la nueva patria; la intervención francesa, la guerra de Reforma, la restauración de la república y la república restaurada, así como muchas otras acciones de guerra que devolvieran la estabilidad que requería aquel México.

Corría el año de 1858 cuando Ignacio Comonfort da golpe de estado, Donato Guerra tenía 26 años de edad y decide enlistarse como soldado en la guardia nacional de Jalisco, participando activamente durante la guerra de Reforma, para posteriormente después de haber solicitado una licencia, reingresó al ejercito en 1864 bajo las órdenes del General Ramón Corona, ya con el grado de capitán combatió a los franceses en Sinaloa, Jalisco y Nayarit; una de las representativas batallas que libró fue la cercana a Santa Ana acatlán en el cerro de la Coronilla, en donde dejó de manifiesto su valentía y habilidad en el manejo de armas.

Representantes de los gobiernos Estatal y Municipal encabezaron el evento cívico. Fotos:TEN.

El 26 de Diciembre 1866 el Gral. Eulogio Parra, Jefe de la Brigada de Vanguardia, lo nombró Comandante militar y Gobernador Interino del Estado de Jalisco. En 1874 encabezó la defensa de la ciudadela en la ciudad de México, a donde fue designado por el presidente Benito Juárez.

El 20 de octubre de 1871, Donato Guerra se subleva en Zacatecas, se adhiere al Plan de la Noria, el cual se oponía a la reelección del Presidente Juárez, a la muerte de Benito Juárez García, el sucesor, Miguel Lerdo de Tejada ofrece una amnistía a Donato Guerra a la cual se acogió, posteriormente se integró al Plan de Tuxtepec, luchando en los estados de Jalisco, Colima y Sinaloa, desconociendo al gobierno de Lerdo de Tejada.

Por todas estas acciones congruentes con su convicción política, democrática; la historia define a Donato Guerra como el «Mártir de la No Reelección». Con muchos enemigos simpatizantes del gobierno Lerdista, Donato Guerra se traslada hacía el estado norteño de Chihuahua, vestido como un comerciante es identificado, detenido y apresado por el Gral. Angel Peralta, Comandante del 12° Regimiento en el rancho de Álamos, Chihuahua, era el año de 1876.

Simpatizantes de Guerra Orozco en un intento por liberarlo dan muerte a Peralta, lo cual llevó a que el General Machorro se dirigiera a la cocina del rancho (donde se encontraba Donato Guerra) y en venganza, sin mediar juicio alguno; disparó su pistola contra el General Donato Guerra quien se encontraba durmiendo, Guerra alcanzó a replicar, «No sea Usted cobarde, no me asesine; no quiero la vida, quiero ser fusilado pero antes que se me juzgue», a lo que el militar sin hacer caso de estas palabras, descargó el resto de las balas contenidas en su revolver, las otras 30 heridas que presentaba el cuerpo del General Guerra, pertenecían a balas de diferentes calibres y cuatro por herida de espada, todas ellas recibidas en combates.

A raíz de este asesinato, Porfirio Díaz en noviembre de 1876, nombra post mortem General de División a José María Donato Guerra Orozco y en su honor, suprime al 12° Regimiento militar.

En su memoria se conserva el mausoleo donde descansan sus restos en el panteón de Dolores en la Ciudad de México, colocado en la Rotonda de los Hombres Ilustres de ese lugar, también es referido como Hijo predilecto de Zacatecas, Benemérito de Jalisco; una estatua promovida por el gobierno del estado en 1896 yace en el paseo de la Reforma de la capital mexicana, llevó el nombre del heroico jalisciense, en 1897 una corveta de la heroica escuela naval militar llevó el nombre del Gral. Donato Guerra.

De derecha a Izquierda, el tataranieto del General Ramón Corona, Ing. Alejandro Solís Tinoco, Dr. Héctor Gómez Vidrio y sus hermanos Manuel y Sergio Donato, Bisnietos del General Donato Guerra.

«Al mártir que tan grande era, la muerte del soldado no se llora, la tumba de los héroes se venera» fragmento del poema memoria del heroico Gral. Donato Guerra del autor Antonio Plaza, coronó la semblanza plasmada por el bisnieto del ilustre jalisciense, el Dr. Héctor Gómez Vidrio, quien acompañado por medio centenar de familiares y amigos, entre ellos el tataranieto del General Ramón Corona, Ing. Alejandro Solís Tinoco; permanecieron en guardia de honor en la plazoleta de la Reforma, en la capital tapatía a donde acudieron diversos funcionarios estatales, municipales, invitados especiales y universitarios.

Pese a que existen diversos lugares a lo largo y ancho del país donde, poblaciones, plazas cívicas, calles y avenidas llevan el nombre de este Benemérito de Jalisco, es en su estado natal donde no se ha logrado colocar un monumento que enorgullezca la identidad alcanzada por el pueblo jalisciense, gracias a este personaje quien mantuvo siempre una convicción ideológica, misma que lo ha mantenido al margen de la propia historia.

Resulta inconcebible que no hace mucho, en Guadalajara, en medio de una estrategia mediática populista, las autoridades develaron con «bombo y platillos» una efigie en la plaza de los mariachis, que no representa los valores de hombres que entregaron su vida para que hoy un país como lo es México, haya crecido, desarrollado y enriquecido la democracia y los derechos de un pueblo libre y soberano; hasta ahora, Donato Guerra «el Mártir de la No reelección» espera una justicia, más allá de la referencia histórica oficial, muchas veces desdeñada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *