GOLPE DE ESTADO?

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El límite entre la libertad y el libertinaje es muy cercano y frágil cuando el desequilibrio se pierde.
Las normas jurídicas, sociales, morales y demás se han visto maltratadas produciendo la degeneración del individuo y su entorno. Sólo los necios, y quienes usan el poder para vivir de los demás, que los objetivos son la administración y el servicio público. De estos tipejos hay en abundancia. Por ello, a pesar de que la situación nacional es deprimente en los sectores sociales no hay equilibrio, (menos superávit), entre promesa de campaña electoral y cumplimiento de las mismas. El gran botín que representa manejar las finanzas, el ostentar el poder, la posibilidad de negocios, etc., es el codiciado gran botín. Muchos políticos y burócratas de los tres poderes de la
Unión para eso buscan la elección y los cargos públicos.
Nadie está exento de esas tentaciones. En el gobierno hay importantes organismos que mantenían todo el respeto y admiración, tanto por sus labores sociales y por el respeto, lealtad y fervor patrio convirtiéndolas en instituciones que no dejaban dudas. Lamentablemente el diablo está exterminando con las instituciones y pareciera que hasta las más respetadas han perdido la batalla ante la corrupción de la política y de los malos políticos.
La condición humana es proclive a todo y parece sucumbir porque “donde hay modo…hasta el codo”, dice el popular refrán. ¿Eso le estará sucediendo a algunos sectores de las fuerzas armadas? La Historia lo consigna. Grandes culturas registran que la ambición y la vanalidad del poder político y económico fue una de las causas de su derrumbe. También se sabe que muchas conductas económicas, políticas y sociales se realizaban y se realizan con secrecía. Simplemente hay organismos que parecieran no practicar ni exponen auditorias públicas.
El pasado 20 de noviembre al conmemorarse el 111 aniversario de la Revolución Mexicana quedó clara la sumisión de algunas élites emanadas de la esa gesta heroica nacional de donde se derivan todas las prerrogativas que, ahora usufructúa el Estado Mexicano. El tema es polémico porque constitucionalmente las fuerzas armadas tienen un comandante supremo que es la investidura presidencial o sea es el recipendiario del poder político lo cual hace (o debería) a un lado partidismos.
Tras de que el Estado ha sido vilipendiado por malos mexicanos enquistados en los diversos sectores y niveles de burocracia, según señala la Historia, se desborda y empantanan a la sociedad las grandes mafias en todos los sentidos y pone de rodillas a instituciones políticas, económicas y de seguridad nacionales. La estrategia de arrodillarse se da en las monarquías. Los paracaidistas que aterrizaron y se hincaron frente al comandante supremo que presidía la ceremonia en la afueras del palacio nacional el pasado 16 de septiembre no fue buena señal. ¿Recuerda usted el Coliseo Romano con aquellas “diversiones” de las élites imperiales haciendo pelear a hombres contra hombres y fieras contra seres humanos?…!!Cualquier parecido a la actualidad, es mera
coincidencia¡¡.
El titular de la defensa, que fue orador el pasado 20 de noviembre ha sido criticado por analistas, estudiosos académicos y opiniones populares luego de que, en su discurso reiteró la lealtad a la investidura residencial pero también a la “transformación” que exclama y no cumple, el gobierno federal. ¿Se han confundido con colores partidistas y personas? ¿Estarán todos los miembros de las honorables fuerzas armadas en posición de genuflexión o de tirador? ¿Y qué sigue…golpe de Estado? ¡En México se comenta que cuando un político o un funcionario público dice no…puede ser lo contrario!! Esto confunde más los mexicanos. Y…qué pasa?

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