LA GUAYABA Y LA TOSTADA

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En medio de la inseguridad pública y los ríos de sangre que ahogan a la mayoría de los pobladores de México  (que pesan sobre la cabeza del gobierno federal) aparece otro  distractor, que “tiene cuerda” para más dos años a partir de la pasada semana, es el “Destape” de los allegados al primer empleado nacional. Muestra su antipatía al antiguo  “destape” y contradictoriamente él mismo se califica como “el destapador” y como si fuesen piezas de aquel juego de mesa denominado “tablero” se refiere a sus colaboradores con el alias de las “corcholatas. Esos tapones de las botellas de gaseosa sirven  como fichas para el juego mencionado, de los cuadros negros y blancos. ¿Otra muestra de incongruencia mental o perversidad?

La política se asemeja a esos juegos. En este caso el objetivo del destapador parece ser el divisionismo entre sus cuateroles. A Claudia, la gobernadora de CDMX,  de inmediato coreaban sus achichincles: ¡¡Presidenta…presidenta!! Al ser cuestionada sobre el tema, respondió como los neoliberales al no aceptar directamente la posibilidad la aspiración. Le faltó decir a la doña: “Estoy dispuesta  en cualquier trinchera  para para servir al pueblo”…así se decía. El émulo y tocayo del patiño de Tin Tan, el carnal Marcelo, se deja destapar pero dice que se debe cumplir con la actual encomienda.

Y pa’ no dejar afuera a sus colegas o para dividir e inquietar más, López aplica  el destapador a Rocío Nahle, a Tatatiana Clouhtier, a Juan Ramón de la Fuente y a Esteban Moctezuma. Se quejan de “la dedocracia” y la practican con todo. Sólo falta que en la puerta Angelina o alguna ventana del Palacio Nacional se coloque una lona, manta, tabla o lámina que diga: “Se busca candidato para suceder al presidente”. Muchos mexicanos urgen lo anterior pero, ¡todo a su tiempo! Muy cerca del Palacio Nacional, en banquetas y escalinatas de edificios y jardines, están los desempleados que solicitan trabajo y ofrecen sus servicios de plomería, carpintería, mecánica, albañilería. Faltaría el letrero: “solicito candidato, informes en Palacio Nacional”.

¿Esto es plena convicción democrática al estilo Juarista Porfirista? Y dice el destapador que todos los mencionados son buenas  “cartas” para la sucesión. Que todos son “re te que buenos” para el servicio público. ¡¡Imagínese a los otros!!  Mostrando una sardónica sonrisa, el tabasqueño (como la chimoltrufia) dijo que es “como el destapador, nada más que mi corcholata favorita va a ser el que el pueblo quiera”. Bien escribió el Maestro Daniel Cosío Villegas en su libro “El Estilo Personal de Gobernar. En el argot beisbolero, este pitcher manda bolas malas que casi todos los bateadores malos abanican.

Mientras México cada día aumenta el número de pobres, hambreados,  desempleados, desaparecidos, etc., el señor coge sus corcholatas y criminalmente juega al asumir el papel del “destapador”  que en la otra unta trae integrado el picahielo y fomenta  el divisionismo entre los mexicanos. Los habitantes de México, viven de película (y nada agradable)…con Pedro Infante y los personajes de “La Guayaba” y “La Tostada”, en aquella trilogía “Nosotros los Pobres”, etc. En las carpas teatrales había otro personaje: “La Fufurufa”, ¿A quién le queda? Y…qué Pasa?

PERIODISTA. mjimenezibanez@gmail.com

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