LAS RUTAS DE CAMIONES QUE LO LLEVAN A DONDE UD NO VA.

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El servicio de transporte público en zona metropolitana de Guadalajara continua de «mal en peor», y es que con el pretexto del gobierno de Jalisco en torno al mejoramiento de la movilidad; lo que se padece socialmente es otro más de los desaciertos que el señor gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz y su «voraz» equipo de colaboradores en la Secretaría de Movilidad han cometido en repercusión de los usuarios.

Las rutas que originalmente daban el servicio bajo el esquema hombre-camión (si bien No era el mejor) pero lo daban, ahora ha alcanzado el estado de «Critico».

Los socios de la Ruta empresa 06 arrancaron el 10 de agosto pasado, adquirieron la totalidad de camiones nuevos; obligados por el gobierno, firmaron el convenio de prepago con la empresa. Situación que aprovechan ventajosamente pues ellos se quedan con el dinero en su Modelo de Ruta empresa, extraoficialmente se sabe que la empresa de prepago es de gente cercana al gobernador; el manejo discrecional que realizan con los recursos han afectado al sector transportista, ya que han tardado hasta un mes en entregar lo correspondiente a la venta del día a día.

Con respecto a los Bienevales y Transvales, desde noviembre pasado no les pagan; el proyecto Ruta empresa opera con pérdidas de 500 mil pesos al mes, la empresa Tisa cobra por el manejo del prepago, 127 mil al mes, cobran por  «jinetear» el dinero y por administrar el transporte.

Por su parte, la Línea Turquesa, esa ruta de características especiales (camiones con aire acondicionado) también inició labores el pasado 10 de agosto, también confió en el modelo de Ruta Empresa del Gobierno, pero desde hace más de un mes la financiera que prestó para los camiones se los embargó, por ello no se está prestado ese servicio. Y pese a que este servicio cobra $12 pesos el pasaje, ni así alcanzaron a salvar las unidades. Lamentablemente, la voracidad de este gobierno no permite un modelo sustentable en el servicio.

De aquel modelo hombre Camión ya no queda nada, el único que gana hoy en día, ya no es el chofer, ya que se lleva libre un 20% de la venta, le quedan $15 mil pesos para cubrir la depreciación de la unidad y el pago de seguro que es de $3 mil pesos mensuales, pago de seguro social de lo operadores ($5 mil pesos por lo menos), y mantenimiento preventivo, servicio del cambio de aceite, filtros, etc. (mínimo otros $3 mil pesos), y contemplar las descomposturas y la compra de llantas cada 6 meses. Cada unidad se deprecia $25 mil al mes, y si está pagándose el camión, la mensualidad son $35 mil pesos, aseguran los transportistas.

El cambio de sistema de hombre-camión a Ruta-empresa, «de la simulación al desastre en el servicio».

Con respecto a la Ruta troncal T-02 que corre por Av. Artesanos, desplazando a las rutas 80 y 80-A, opera en pérdidas, y es que la misma empresa de prepago se queda con el dinero y regresan lo que ellos quieren. Esta Ruta troncal se mantiene con el apoyo económico que le da Macrobús, ambos pertenecientes a Grupo Alianza; mismas que no han parado porque el Gobierno y La empresa de Prepago, (según los mismos afectados) les adeuda muchos millones de pesos a Macrobús y los tiene amenazados que si paran no les pagan.

Así las cosas,  el transporte en la zona metropolitana de Guadalajara esta en crisis, varias rutas de transporte ya pararon camiones, entre otras la 623 A, 80, 80-A, 128, 45, 330, 333-A y otras; la ruta 500 (trolebús) perteneciente al gobierno del estado,  ya no presta servicio,  a pesar de que se adquirieron unidades nuevas,  es servicio no se brinda.

El gobierno del estado, quien tardó mas de 20 años sin renovar las unidades de trolebús,  aún y cuando la ley en la materia, solo permitía  tener unidades con 12 años de antigüedad,  compraron unidades nuevas para renovar el servicio de PAR-VIAL,  y mandan los trolebuses para las rutas (400 y 500)  al SITEUR, pero resulta que, desde hace aproximadamente 6 meses y sin avisar a los usuarios, la ruta 500 no presta servicio.

Esta es la realidad que prevalece en torno a un ambicioso proyecto oficialista que, se salió de control, afectando la eficiencia de un sistema de transporte que, a pesar de todas las limitaciones conocidas; servía de manera continua, con horarios y derroteros más amplios que los actuales.

Sin embargo, para las autoridades existe la plena convicción de que con la llegada de la Línea 3, los usuarios van a olvidar el modelo antiguo y con ello, podrán justificar el encarecimiento de un mal servicio, pero con nuevo modelo.

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