REGISTRAN PRESENCIA DE ESPECIES QUE SE CREÍAN EXTINTAS EN EL RÍO COLORADO

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Lo que fuera un río navegable, cuyas aguas provenientes de los deshielos canadienses llegaban hasta la frontera con México en épocas no muy lejanas, hoy en día, se niega a perecer por el cambio climático.

Con medidas bilaterales para la conservación de este afluente que atraviesa el gran cañón en el territorio norteamericano, desembocando en el delta del Golfo de Cortés (ya en territorio mexicano), se respeta y cumplen con un acuerdo signado para proveer de agua al Río Colorado.

Una Alianza pro defensa del Río Colorado, integrada por asociaciones ambientalistas en estos países, se han propuesto aprovechar al máximo, cada gota del vital líquido; y con ello, recuperar un oasis muy singular en esta región fronteriza, pues el delta, es mucho más que un regulador climático, en diferentes épocas del año, es la casa de infinidad de especies de aves migratorias.

Así lo expusieron en entrevista para el programa Piensa Verde y Cambia Tu Mundo, las biólogas especializadas en Medio Ambiente e Hidrología, de la organización Pronatura Noroeste, Gabriela Caloca y del Sonoran Institute, Rocío Torres Moguel, quienes coordinan a cuadrillas de especialistas y voluntarios que dedican largas jornadas de trabajo para recorrer, supervisar y medir los flujos que desde el primero de mayo, se ha proporcionado.

Hay que recordar que la cuenca del río Colorado es una de las regiones más severamente impactadas del continente, de acuerdo al Monitor de Sequía de la Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) en Estados Unidos. El plan de los dos países se centra en la eficiencia en el manejo del agua y la restauración de ecosistemas.

El Acta 323 se desprende del Tratado de 1944 sobre aguas internacionales entre México y Estados Unidos y constituye la pieza fundamental de una estrategia para sobreponerse a los impactos del cambio climático. A partir del pasado primero de mayo comenzó a fluir hacia el árido Delta del Río Colorado, agua como parte de un acuerdo binacional entre los gobiernos.

Los flujos de agua continuarán durante un total de veintitrés semanas y darán un muy necesario respiro para el hábitat de la vida silvestre.  Ya que el Río Colorado es el principal proveedor de agua de las zonas áridas de la cuenca que recorre; en algunos casos representa la única fuente de agua disponible.

El delta del Río Colorado, hasta ahora prácticamente seco, recibirá agua durante 164 días, permitiendo la recuperación de la fauna y flora de la zona.

A pesar de que el delta del río Colorado solía extenderse por alrededor de 800,000 hectáreas, más de 20 años de sequía han provocado que gran parte de la vasta ribera y pantanos del delta hayan desaparecido. Esta problemática se ha extendido a tal grado que desde hace años el río dejó de llegar al Golfo de California, poniendo en riesgo el suministro de agua a la población y la actividad económica de la zona.

Los flujos de agua continuarán durante un total de veintitrés semanas, es decir hasta mediados de agosto y darán un muy necesario respiro para el hábitat de la vida silvestre. Estas descargas de agua han sido diseñadas por un equipo científico para imitar los flujos naturales del Río Colorado en primavera y ampliar los beneficios ambientales y recreativos en la parte central del Río Colorado. El flujo se extenderá hasta principios de octubre provocando la recarga del acuífero, una mejora en la calidad del suelo para la agricultura, la recuperación de especies de flora y fauna; y la reconexión con la naturaleza de las comunidades que por generaciones han dependido del Río.

A decir de las ambientalistas, Gabriela Caloca y Rocío Torres, el esfuerzo realizado durante el primer mes de flujos hacia el Colorado, ya han dejado gratas satisfacciones, al evidenciarse la presencia de especies endémicas de aves y mamíferos, pero particularmente de una especie de mamífero cuyas aguas del delta en el Colorado, fue su hábitat hasta hace pocas décadas, incluso se creía extinto, el castor.

Es de gran importancia la conservación de las especies, ya que de ellas depende que la cadena alimenticia y otras estructuras dentro de la naturaleza se conserven y garanticen la supervivencia de otras más.

Los miembros de la Alianza Revive el Río Colorado han restaurado bosques de álamos y sauces en la zona con gran éxito, por lo que se espera que esta descarga de agua programada beneficie a la flora y fauna que habita en dichos bosques, creando hábitat acuático para aves y otras especies de la vida silvestre, y llevando flujos de agua dulce al delta del río Colorado y su estuario. También, al mejorar el potencial para actividades recreativas en la región del delta del río y en el Alto Golfo de California, se espera una derrama económica importante durante los próximos años para las comunidades aledañas al río.

“Estas descargas de agua son vitales para nuestros esfuerzos de restauración”, dijo Gaby Caloca, Coordinadora del Programa de Conservación de Agua y Humedales de Pronatura Noroeste, responsable de administrar varios de los sitios de restauración. “Con base en nuestro trabajo de años anteriores y el monitoreo cuidadoso de sus resultados, ahora sabemos que con cantidades relativamente pequeñas de agua podemos hacer una gran diferencia en la salud de la región del Delta.”

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