INSIGNIFICANTE AFILIACIÓN DE TRABAJADORAS DOMÉSTICAS AL IMSS; AMLO TENDRÁ OTROS DATOS…

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Por: Salvador Mateo, vocero del Movimiento Antorchista en Jalisco

En los primeros 30 días del programa piloto para incorporar a las trabajadoras domésticas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Jalisco sólo se registró la adhesión de 84 personas. Estas afiliaciones en su mayoría son de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), según una nota publicada en el portal de uno de los medios de mayor circulación en la entidad, a inicios del mes de mayo, en donde también se maneja que la delegación del IMSS en la entidad compartió que 64% de los trámites se hizo a través de la plataforma digital, mientras que el resto fue en las ventanillas de la dependencia federal.

El primer mes del programa piloto para otorgarles seguridad social a las trabajadoras domésticas cierra con cifras realmente insignificantes de afiliación pues, de acuerdo a datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el estado hay entre 190 mil y 200 mil trabajadoras del hogar, sólo 0.4% de ellas tiene seguro. Esto significa que, en el primer mes de la estrategia para regularizarlas, sólo 0.04% de ellas alcanzó el beneficio. Cabe destacar que de acuerdo al IMSS,  la inscripción de las empleadas al sistema sigue siendo a voluntad de los patrones.

En diciembre pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó incluir a las empleadas del hogar en los esquemas de la seguridad social, ya que estableció que su exclusión es “inconstitucional y discriminatoria”. Tras esta resolución de la SCJN, el IMSS lanzó el programa piloto que debería beneficiar a las 2.4 millones de personas dedicadas a esta labor en el país.

Asimismo, el 30 de abril, la Cámara de Diputados avaló las reformas a la Ley Federal del Trabajo para garantizar el acceso a la seguridad social a las trabajadoras del hogar, lo que implica que por ley las trabajadoras domésticas deben acceder y disfrutar todos los derechos laborales correspondientes, sin embargo,  la legislación dice una cosa, pero lo realidad es otra.

La insignificante afiliación de trabajadoras domésticas al IMSS, no es un fenómeno aislado, es resultado del bajo crecimiento económico por la que atraviesa nuestro  país veamos: de acuerdo a una información  disponible en el portal www.forbes.com.mx con datos de las calificadoras, se da a conocer que al propio sector privado le preocupa el lamentable panorama laboral que prevalece en México.

Los mismos empresarios manifiestan su preocupación ante la disminución del ritmo de incremento de los trabajadores al Instituto Mexicano del Seguro Social pues, es el reflejo de un menor dinamismo de la actividad económica y limita a generar nuevos puestos de trabajo, esto es lo que acontece con los empleos productivos; entonces qué se puede esperar con el empleo de las personas que dependen que sean contratadas para la limpieza de las casas, lavar y planchar ropa, cuidar niños o adultos mayores, entre otros trabajos que no son para obtener ganancia, sino un bien personal…

Las trabajadoras domésticas se enfrentan con la dificultad de encontrar quién las contrate, hay pocos empleadores y es por ello que la mayoría de ellas tienen que trabajar con varios patrones ya sea en la misma semana o durante el mismo mes, ganando menos de un salario mínimo (100.00) pues, trabajan pocas horas. De tal manera que desembolsar una parte de lo que perciben para pagar el porcentaje que exige, por adelantado, el IMSS  para incorporarlas todo irá  en detrimento de lo poco que llegan a ganar.

La falta de éxito del citado programa piloto para incorporar a las trabajadoras domésticas al Instituto Mexicano del Seguro Social, está claro que no le interesa al gobierno de la CUARTA TRANSFORMACIÓN que encabeza Andrés Manuel López Obrador pues, no cabe duda en caso de que al Presidente de todos los mexicanos alguien le llegara a cuestionar sobre los insignificantes resultados de este programa, indudablemente que va a responder “que él tiene otros datos”.

Se puede llegar a la conclusión de que el tan publicitado programa le sirve como telón de fondo a  la Administración Federal para cargar sobre la unidad familiar toda la presión del sistema: alimentación, limpieza, cuidado de los hijos, cuidado de mayores, entre otras.

Entonces por qué el Presidente de la 4T recortó los recursos destinados a las Guarderías infantiles y demás estancias públicas… No cabe duda que también se trata de legalizar el interés de la clase dominante de mantener el trabajo doméstico de la mujer trabajadora como una manera de levantar obstáculos poderosos que dificulten la lucha, la organización, la participación política y el desarrollo cultural de las familias obreras.

Para los Antorchistas que queremos una Patria más justa consideramos que, en lugar de nuevas leyes que protejan las prestaciones de las mujeres que desarrollan trabajos domésticos y de cuidados, sobre todo de las personas que trabajan  en hogares ajenos, siendo muchas de ellas madres de familia que tienen que dejar sus hijos para ir a cuidar los que no son suyos; es necesario luchar por liberar a la familia obrera de estas tareas asfixiantes y absorbentes  que le impiden  participar plenamente de la vida y de los frutos del trabajo social. La  “ama de casa” debe ser incorporada al trabajo productivo fuera del hogar, ya sea propio o ajeno.

La esclavitud doméstica debe ser suprimida con la participación de toda la sociedad, los trabajadores deben unir fuerzas para hacer que los diferentes niveles de gobierno, en especial del central,  implementen las acciones que son de su competencia tales como:

la instalación de Guarderías públicas gratuitas en cada centro de trabajo y en cada barrio administradas por especialistas en pedagogía, la construcción de Centros culturales y de ocio municipales  para niños y adolescentes atendidos por profesionales capacitados y comprometidos, Comedores comunitarios en todo centro de trabajo, Comedores públicos para los hijos de los trabajadores en escuelas y universidades, lavanderías públicas, entre otras que garanticen la emancipación de la mujer del trabajo doméstico y se incorpore al trabajo productivo fuera de la casa, demandas justas y legítimas que ya están siendo enarboladas y algunas ganadas en algunos puntos de la República Mexicana por el Antorchismo Nacional.

¡Los Antorchistas, estamos seguros de que un mundo mejor es posible!

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