«REPROBADAS» LAS UNIDADES DE TRANSPORTE PÚBLICO, SON DISFUNCIONALES SEGÚN ESTUDIO.

Spread the love

La mayoría de las unidades de transporte público que circulan en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) carecen de un diseño ergonómico adecuado, que propicia que las personas con discapacidad, adultos mayores y quienes viajan con niños estén propensos a sufrir accidentes, afirmó el Director del Centro de Investigación en Ergonomía, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), doctor Carlos Aceves González, en conferencia de prensa realizada este jueves.

“En el caso de la bajada para adultos mayores, la calificación, si es de uno a 10, podríamos hablar de uno, lo mismo sucede para las personas con discapacidad, porque las unidades no tienen rampa. Debido a las ocupaciones, uno se siente excluido del transporte porque no puedo resolver el tema de llevar a sus niños a la escuela, y si tengo otra opción, aunque sea una motocicleta, llevo a mi hijo; esto nos pone en situaciones de costo muy alto para toda la sociedad en términos de tiempos y riesgos”, declaró.

Aceves González recalcó que la ergonomía en la mejora del transporte público es más que indispensable, pues es imposible diseñar las unidades sin este factor, como sucede en otros países que han considerado a todos sus usuarios al momento de diseñar y poner en servicio las unidades.

El académico realizó una investigación en la que midió la señalética, la estructura de las unidades, los servicios y las medidas de seguridad con las que cuentan, con el objetivo de saber qué tan funcionales son para los usuarios, tanto antes de que realicen su viaje como una vez que las abordaron.

En el estudio, desarrollado entre 2014 y 2015, dio seguimiento a las acciones que debe hacer un usuario desde que sale de su casa y decide utilizar el transporte público hasta que llega a su destino, con la intención de registrar las dificultades que encuentra en el trayecto.

Uno de los resultados es que los adultos mayores son quienes encuentran más obstáculos y falta de información, como el mal estado de calles y avenidas, subir los escalones de la unidad, caminar hacia el asiento sin caerse, mantener el equilibrio cuando viaja de pie, moverse hacia la puerta de bajada y descender del camión en el poco tiempo que los choferes les permiten.

Estas dificultades son parecidas a las que enfrenta la población joven, pero en menor medida, aunque sí se repiten entre las personas con discapacidad o en quienes son nuevos usuarios, que se convierten en usuarios vulnerables por el desconocimiento en el funcionamiento del transporte público.

La mayoría de los usuarios se enfrentan todos los días a barreras físicas, psicosociales y de operación del servicio, como el desconocimiento de rutas y horarios y frecuencia de paso, percepción de falta de calidad y riesgo al abordar las unidades, temor a caer o ser atropellado, incertidumbre acerca de si el camión se detendrá en la parada indicada o que no hay una designada, que el camión se aproxima muy rápidamente, que el chofer no se detiene cerca de la banqueta o que los camiones circulan sobresaturados, entre muchas otras.

Aceves González detalló que el estudio fue presentado a funcionarios del entonces Instituto de Movilidad y Transporte, representantes de empresas manufactureras de transporte, estudiantes de diseño y asociaciones civiles con la intención de ofrecer una propuesta de intervención para mejorar en la señalética, los procesos y dinámicas involucradas en el uso del transporte público en la ciudad.

Al haber un enfoque de servicio del transporte público se le da poco mantenimiento a las unidades, y ésta es una de las mayores áreas de oportunidad, ya que se necesita una intervención integral y que sean diseñadas con base en las personas que utilizan y conducen estas unidades, concluyó el investigador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *